A pesar de la resiente apertura a temas abiertamente sexuales dentro de las sociedades occidentales, lo cierto es que el asunto ha sido mal manejado por muchos sectores. Desde las posturas mas puritanas y reprimidas, hasta el franco libertinaje que se vive en nuestros pueblos, somos testigos de como una colectividad, mal maneja algo tan sencillo como su propia sexualidad. En la antiguedad, y sobre todo en medio oriente, los pueblos celebraban con gozo y alegria ese don divino que les garantizaba la perpetuidad.
En las sociedades patriarcales semitas, el sexo no solamente llevaba el estandarte de la reproducción, sino que en vista del milagro de la vida, era celebrado ludicamente. El pueblo judio, al entrar en contacto con el neoplatonismo de Plotino, atraves de Filón, experimentó una leve alteración en sus patrones de conducta sexual. El Cantar de los Cantares, revela a un pueblo que disfruta sin problemas de una hermosa vida erótica. Posterior a esto, se reinterpreta el libro poético para proclamar una eclesiologia israelí que anuncia cambios sociales y culturales.
El neoplatonismo proclamaba que la copula sexual era negativa, por cuanto provocaba la caida en este plano de existencia de las criaturas que viven en un plano elevado, es decir: toda relacion sexual hace que a este cuerpo lleguen las almas que antaño eran perfectas. La concepción de la materia como algo corrupto e imperfecto ha logrado desde entonces infiltrar las enseñanzas mas elementales de la iglesia y ha causado mas males que beneficios. El pueblo judio, asi como los demas grupos semitas no experimentaron grandes problemas cuando vivian de manera saludable su sexulalidad, una vez se establece un regimen de abstinencia y represión, comienzan las complicaciones sociales relacionadas con el sexo. Es cierto que existian grupos judios que se abstenian de las relaciones sexuales, pero resulta necesario aclarar que estas fraternidades practicaban la abstinencia de modo voluntario, y no veian la sexualidad como algo intrinsecamente malo, como se postularia mas tarde en la iglesia. En la actualidad resulta de todo punto apremiante, un dialogo abierto sobre la sexualidad. Paganizar este don sagrado de Dios es crear un programa antinatural de estilo de vida. Este es uno de los grandes retos que enfrenta toda la cristiandad en el nuevo milenio.
miércoles, 7 de abril de 2010
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La sexualidad es algo natural. Desde el surgimiento del ser humano, bueno, desde el surgimiento de las especies.
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