Se considera a Justino Mártir como “el más importante de los apologistas griegos del siglo II D.C”. Sus ideas filosóficas y teológicas constituyen un cúmulo de información reflexiva y especulativa que sobrepasa la de otros, en términos de originalidad y apertura; en especial hacia los pueblos considerados paganos. El pensador cristiano nacido en Sichem, Samaria, intentó un dialogo, nada simple, con los emperadores romanos, destinatarios de sus Apologías. Estas defensas, palabra esta última que traduce mejor el término “Apología”, se debían al grave problema social, moral y político que aquejaba a los cristianos de la época. El mote de “cristiano”, era en ese momento, un apelativo terriblemente despectivo. Se consideraba a los miembros de la Iglesia primitiva como: “escoria de la sociedad”. Los peores criminales de la humanidad mediterránea antigua, eran los cristianos, según el modo de ver de políticos, filósofos, religiosos y aristócratas en general. Por estas razones, Justino se dedica a la tarea, no de someterse al imperio, sino de establecer un dialogo, cuya finalidad redundase en un acuerdo respetuoso entre la iglesia y el estado.
En ese sentido, el apologista griego tiende un puente entre las creencias cristianas y las paganas. Justino desarrolla sus apologías con la tesis de que Dios, no solo expresó su voluntad al pueblo judío, sino que también lo hizo con Sócrates, Heráclito, Platón, Aristóteles; además de pensadores de otras culturas. El filósofo cristiano toma el concepto estoico de logos espermaticós, traducido como razón universal, y lo pone en el lugar del Verbo o logos cristiano. Cristo, como verbo de Dios, iluminaba e ilumina, la mente de los pensadores paganos para que conociesen la verdad. La razón humana podía alcanzar una parte del logos mientras que el cristiano, atreves del logos espermaticós revelado de manera personal,como el Verbo encarnado, podía alcanzar un conocimiento pleno del Verbo o logos. La propuesta de Justino persigue la idea de inclusión y tolerancia en un contexto altamente volátil en términos políticos, sociales y religiosos. El claro mensaje de similitud por encima de diferencias se hace más claro en el punto que se relaciona con la ética. Las buenas costumbres que propulsaban los filósofos, son promovidas también por los cristianos, pues, el mismo logos que mueve a los paganos a las buenas obras, es el Cristo, que proclama la Iglesia.
En conclusión, Justino establece una vía de comunicación entre los cristianos de su tiempo y los no cristianos. Su proposición no es la de sumisión absoluta y sin contemplaciones, no. Se trata más bien de un dialogo inclusivo, que buscaba echar a un lado las discrepancias y poner en primer orden las similitudes. Dios no excluye a nadie de su plan, esto era planteado ya por Pablo el apóstol, quien en su epístola a los Romanos refiere el modo en que Dios ha dado a conocer su palabra, a aquellos que no han tenido nunca una relación con el pueblo judío. Muchas veces, de manera tautológica se transmite en las iglesias cristianas el amor sin límites de Dios y luego se le limita de manera contradictoria, imponiendo interpretaciones subjetivas y exclusivistas. Debemos reflexionar en el planteamiento teológico de Justino Mártir y crear canales de comunicación que nos permitan desechar aquellos prejuicios que nos llevan a excluir de manera injusta a nuestros hermanos.
Fuentes:
Justino Mártir, I Apología XL VI: 3 -4 (BAC, CXVI, 232 - 233)
____________II Apología X: 2 (BAC, CXVI, 230,248-249)
González, Justo L. Historia Del Pensamiento Cristiano. (Tomo I) Miami, 1992.
En ese sentido, el apologista griego tiende un puente entre las creencias cristianas y las paganas. Justino desarrolla sus apologías con la tesis de que Dios, no solo expresó su voluntad al pueblo judío, sino que también lo hizo con Sócrates, Heráclito, Platón, Aristóteles; además de pensadores de otras culturas. El filósofo cristiano toma el concepto estoico de logos espermaticós, traducido como razón universal, y lo pone en el lugar del Verbo o logos cristiano. Cristo, como verbo de Dios, iluminaba e ilumina, la mente de los pensadores paganos para que conociesen la verdad. La razón humana podía alcanzar una parte del logos mientras que el cristiano, atreves del logos espermaticós revelado de manera personal,como el Verbo encarnado, podía alcanzar un conocimiento pleno del Verbo o logos. La propuesta de Justino persigue la idea de inclusión y tolerancia en un contexto altamente volátil en términos políticos, sociales y religiosos. El claro mensaje de similitud por encima de diferencias se hace más claro en el punto que se relaciona con la ética. Las buenas costumbres que propulsaban los filósofos, son promovidas también por los cristianos, pues, el mismo logos que mueve a los paganos a las buenas obras, es el Cristo, que proclama la Iglesia.
En conclusión, Justino establece una vía de comunicación entre los cristianos de su tiempo y los no cristianos. Su proposición no es la de sumisión absoluta y sin contemplaciones, no. Se trata más bien de un dialogo inclusivo, que buscaba echar a un lado las discrepancias y poner en primer orden las similitudes. Dios no excluye a nadie de su plan, esto era planteado ya por Pablo el apóstol, quien en su epístola a los Romanos refiere el modo en que Dios ha dado a conocer su palabra, a aquellos que no han tenido nunca una relación con el pueblo judío. Muchas veces, de manera tautológica se transmite en las iglesias cristianas el amor sin límites de Dios y luego se le limita de manera contradictoria, imponiendo interpretaciones subjetivas y exclusivistas. Debemos reflexionar en el planteamiento teológico de Justino Mártir y crear canales de comunicación que nos permitan desechar aquellos prejuicios que nos llevan a excluir de manera injusta a nuestros hermanos.
Fuentes:
Justino Mártir, I Apología XL VI: 3 -4 (BAC, CXVI, 232 - 233)
____________II Apología X: 2 (BAC, CXVI, 230,248-249)
González, Justo L. Historia Del Pensamiento Cristiano. (Tomo I) Miami, 1992.


El tiempo que vivió Justino no era fácil. No creo que muchos cristianos en la actualidad puedan visualizar ese mundo donde el cristianismo era visto como algo extraño, enemigo de la sociedad, atípico... bueno, es un periodo que vale la pena estudiar...
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